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Huerta Orgánica: Planificar la huerta de primavera-verano

Cuando tomamos la decisión de hacer una huerta, una de las actividades de mucha importancia es la Planificación. Esto es organizar nuestras actividades en función de qué, cuándo y cuánto vamos a sembrar y/o plantar. De esta manera prevemos qué recursos serán necesarios (tierra, herramientas, semillas, agua para riego, horas de sol, etc.) y cuáles tenemos disponibles o tenemos que conseguir.

Esta es una forma de ahorrar trabajo, tiempo y recursos; pero también nos ayuda a escalonar las siembras para obtener una producción continua, durante todo el año, de calidad y en cantidad adecuada para el abastecimiento de todo el grupo familiar.

Cuando comienza el tiempo templado, estarán dadas las condiciones para comenzar con las siembras de las especies características de primavera-verano: tomate, pimiento, berenjena, zapallos, porotos, sandía, melón, albahaca, etc. Pero también se pueden sembrar especies que son de todo el año como las hortalizas de hoja (acelga, achicoria, lechuga, repollo), además de rabanito, zanahoria, perejil.

Para esta temporada, se recomienda organizar la huerta en 3 (tres) sectores: la huerta intensiva, la chacra y los tablones para tomates, pimientos y berenjenas. Se entiende por huerta intensiva a la zona que se destinará a las hortalizas de hoja y de raíz, que se asociarán para ganar espacio, para mejorar el control de plagas y enfermedades y para disponer de mayor variedad de especies; este sector debe estar más cerca de la casa y de la fuente de agua, ya que requiere de mayores cuidados. La chacra, es el terreno de mayores dimensiones, donde se sembrarán maíz para choclo, zapallos, sandía, melón y porotos; suele ser el sector más alejado ya que no necesita trabajo diario. Por último, se destinará un sector de tablones más chica donde se dispondrán alambrados o tutores para este tipo de cultivos; debe estar cercano a la fuente de agua, ya que son plantas de alto requerimiento hídrico.

Es importante tener en cuenta que la siembra es el eje organizador del resto de las actividades de la temporada. Antes hay que preparar los canteros, removiendo el suelo y agregando abonos. De esta manera, al momento de sembrar, se encontrará mullido, esponjoso y sólo se deberá mover la tierra y nivelarla con un rastrillo. Se recomienda dejar cubierto con mantillo( el pasto que cortamos, hojas secas, etc) para retener humedad y no permitir que se desarrollen tantas malezas.

Para saber qué, cuándo y cuánto sembrar, hay que recurrir a un calendario de siembra. Sembrar fuera del momento oportuno puede traer problemas en el desarrollo de las plantas, mayor incidencia de plagas y enfermedades, que las hortalizas se “vayan en vicio” o florezcan prematuramente.

La superficie a sembrar de cada cultivo depende de varios factores: la superficie del terreno, la cantidad de personas que consumen de la huerta, la disponibilidad de agua. Hay que tener en cuenta esto para evitar producir más de lo necesario y, además, lograr mayor variedad de hortalizas.

En cuanto a cómo sembrar, hay que determinar cuáles se harán en siembra directa y cuáles en almácigos. Las especies que pueden sembrarse directamente en los canteros son: lechuga, acelga, achicoria, rabanito, perejil, zanahoria. En este caso, se deberá preparar muy bien el suelo, sembrar en líneas y cubrir con mantillo. Aquellas hortalizas que sean más delicadas de deberán hacer en un almácigo; se puede hacer en un cajón de madera, en una lata grande o en una maceta grande. Se coloca en el fondo arena gruesa para favorecer el drenaje y se completa con tierra fértil. Luego se siembra en líneas, se cubre con una fina capa de tierra y con mantillo; una vez que las plantitas tengan un buen desarrollo (al menos 10 centímetros) se las lleva al terreno donde completarán su ciclo productivo.
Esta es la época donde las labores culturales o cuidados del cultivo cobran más importancia. Con el aumento de las temperaturas se desarrollan más las malezas, las plagas, las enfermedades y se necesita mayor frecuencia en el riego. Así mismo, varios de los cultivos de esta época necesitan tutores o apoyos, tal el caso de los tomates y los porotos. Por ello se debe prever elementos como alambres, hilos, postes, cañas u otro material usado para armar los tutores.

Si se trata de plagas y enfermedades, hay que ir preparando los remedios caseros y disponer de ellos para evitar el ataque de pulgones, arañuelas, isocas, hongos, etc.  La prevención es muy importante para reducir las pérdidas de producción y garantizar la posibilidad de disponer de hortalizas de esta temporada durante todo el año. En resumen: la mejor forma de hacer las cosas, es hacerlas bien desde el principio. Esto significa hacer los trabajos siguiendo una planificación detallada, hacerlas a conciencia. Recordar que sembrar no es tirar semillas sino distribuirlas en el suelo; que regar no es tirar agua, sino proveer humedad adecuada a los cultivos; que controlar plagas y enfermedades garantiza el éxito de una producción. Podés acceder al kit de semillas del INTA para iniciar tu huerta orgánica si aún no lo hiciste. Solo solicitalo a través de:
Facebook: Mely Plato Radio
Mail: platomely@yahoo.com.ar
Página: www.melyplato.com.ar
También vas a encontrar notas y consejos para tener una huerta orgánica sana, no te lo pierdas.
Mely Plato, promotora del INTA y
conductora radial.