Su mensaje ha sido enviado , usted será contactado en breve

Contactenos ahora!

Cerrar
Inicio » Columnas » Educación: Testimonio de familia misionera de Mariano Acosta en Bolivia

Educación: Testimonio de familia misionera de Mariano Acosta en Bolivia

Somos una familia misionera de Mariano Acosta: Viviana, Mario y nuestros hijos Joaquín (15) y Francisco (5), pertenecemos a la congregación religiosa: Misioneros/as de la Consolata, que anuncia a Jesucristo “más allá de toda frontera”. Prestamos servicio y trabajamos en nuestra querida Iglesia en la Parroquias: de Nuestra Señora de Lourdes, San José Obrero, Nuestra Señora de Pompeya y en el ámbito Diocesano.

Este anuncio y misión como familia misionera, es permanente durante todo el año, a través de las distintas actividades que van surgiendo en estos ámbitos; desde este camino espiritual y nuestra vocación misionera, nació la necesidad de anunciar el Evangelio a pueblos y culturas, que todavía no conocen a Jesús o que lo conocen sin practicar demasiado la religión. Queremos compartir con los lectores, la misión que desde el 2016 hasta el presente, pudimos realizar, en los meses de diciembre, en tres oportunidades.

El lugar se llama Vilacaya, queda en la diócesis de Potosí, Bolivia, que está a 3.400 metros de altura, sus habitantes son los pueblos campesinos quechuas. Allí viven las Hermanas misioneras de la Consolata, que nos recibieron.
Desde el primer año que fuimos,nos encomendamos plenamente a Dios y a la Virgen María, es así que pudimos vencer muchos miedos y temores previos, por como nos iba a ir en el viaje: trayecto tan largo, hasta llegar a destino (1 dia y medio de viaje); también pudimos enfrentar los desafíos que se nos iban presentando en el lugar (el apunamiento), la comida, el idioma, la falta de agua potable, etc. Nada de esto fue impedimento a la hora de la práctica; nos fue mucho mejor de lo que pensábamos. Pudimos visitar a muchas familias rezando, acompañándolos en sus quehaceres cotidianos , jugando y haciendo distintas actividades con los niños, jóvenes y adultos. En los tres años, fuimos en diciembre, es así que preparamos pesebres vivientes, con la comunidad y rezabamos la novena navideña en las casas de las familias campesinas originarias. Nuestros niños fueron los grandes misioneros, ellos con su espontaneidad, alegría y ganas de pasarla bien jugando, se hicieron de muchos amigos; asi la misión en el amor y los afectos, se hizo grande, sintiendo que Jesús y María, siempre estaban en todo los momentos compartidos. El balance que hicimos es sentir que uno es mas misionado que lo que puede llegar a llevar desde la Fe; uno aprende, mira, observa, gestos modos, actitudes de una cultura distinta, pero en un mismo afecto y sintonía de amor, el idioma y las diferencias no se notan; todo lo contrario ellos nos convidan desde su esencia muchos valores evangélicos: sencillez, humildad, mansedumbre, alegría y mucha paz interior. Dificultades no le faltan: no tienen agua potable, llueve poco y padecen las sequías y perdidas de sus cultivos, el ganado que tienen padece la carestía de un clima seco montañoso, no hay trabajo, los jóvenes emigran en busca de futuro a otros lugares, quedan los niños y los ancianos solos, luchándola; las enfermedades y la falta de medicación y atención hospitalaria; etc, podríamos seguir. Pero aún así la fe y la cultura de este/os pueblos campesinos quechuas , la siguen luchando con mucha paciencia y sabiduría. Nosotros volvimos gozosos, cada año de misión enriquecidos por todo lo compartido y aprendido, en familia.

Nos gustaría desearles a los lectores, un bendito año y decirles que no se alejen nunca de Dios, ni de la Iglesia, muchos de los males que transitamos, a diario tiene que ver con este distanciamiento, que muchas veces tomamos.
Agradecemos a toda la familia Consolata (Hermanas, Padres y Laicos) y a aquellos que nos han enviado a esta misión en estos 3 años: a la Parroquia y Colegio deNuestra Señora de Lourdes; a la Parroquia San José Obrero y el Colegio Francisco de Asis, a la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya y a nuestra querida Diócesis.

Familia Misionera

 

Viviana Leiva
Docente de 3er año del Nivel Primario
Colegio Parroquial Ntra. Sra. de Lourdes